Ya seas coach, entrenador deportivo, educador, preparador físico o si diriges un gimnasio, debes preparar la mente de los deportistas, sean de alto nivel o no. Para su éxito, esto es esencial.

Se trata de un ejercicio mental: nos preparamos mentalmente como nos preparamos físicamente.

Pierre Pupier

Presidente, LNF

La preparación mental: ¿por qué?

En el deporte hay 4 pilares:

  • La técnica

  • La preparación física

  • El táctica

  • La preparación psicológica

La mente es una parte integral del deporte. Si eres un entrenador deportivo, lidias con la preparación mental del deporte desde siempre, tanto con la tuya como con la de los deportistas a quienes acompañas. Y esto lo haces en función de lo que has aprendido a lo largo de la vida, conscientemente o no.

Desde los años 70, los descubrimientos sobre el comportamiento del ser humano han permitido grandes avances y resultados extraordinarios: las ciencias cognitivas y la psicología positiva.

Con la preparación mental cuidamos la motivación, la confianza en uno mismo, el esfuerzo, todo en función de los descubrimientos objetivos y de lo que conocemos hoy sobre el cerebro. Esto permite ser mucho más eficaz.

La preparación mental: ¿para quién?

Toda persona que trabaje con humanos necesita educarse en preparación mental. Sin embargo, el primero en verse beneficiado eres tú mismo. Cuando te formas en preparación mental, primero aplicas estas herramientas en ti mismo para comprender cómo trabajas. 

Una vez que domines estas herramientas, las vas a aplicar en los deportistas a quienes acompañas. Ya seas coach, entrenador deportivo, preparador físico o responsable de un centro de ejercicios, la preparación mental funciona, sean cuales sean las motivaciones de la persona. 

Para los deportistas de alto nivel, la concentración es primordial. Un atleta nunca podrá subir de nivel sin una concentración extraordinaria. Un entrenador capacitado podrá llevar a su atleta a este nivel de concentración y comprender cómo esto funciona.

    Vas a utilizar la preparación mental con niños, para las competiciones por ejemplo, implementando la herramienta de Rutina de la Concentración. Con adolescentes y adultos vas a utilizar la herramienta Motivación, que dará sentido a su práctica deportiva.

      Con un cliente que se detiene luego de 3-4 sesiones, vas a utilizar dos herramientas: la Motivación y el Establecimiento de Objetivos.

      Para el cerebro, los objetivos no son atractivos, no motivantes y demasiado difíciles de alcanzar.

      Con la herramienta de Establecimiento de Objetivos tú, entrenador mental, te aseguras de darle al cerebro objetivos motivadores, que le permitirán continuar aunque sea difícil, aunque pierda, sin perder la motivación.

        Diferentes modos de funcionamiento del cerebro

        En las observaciones que se han hecho se han evidenciado diferencias en el funcionamiento del cerebro según manifestaciones muy variadas. Los investigadores las han agrupado en categorías.

        Entre los grandes grupos están:

        • Las manifestaciones serias
        • Las que quieren diversión
        • Las que harán lo que les pidas que hagan

        Se trata de categorías que no aplican para nada al mismo tipo de lecciones, ni al mismo tipo de deporte. Las disparidades son grandes, rasgos del cerebro que se manifiestan de formas distintas, con necesidades diferentes. Corresponde entonces al coach deportivo o al entrenador adaptar sus lecciones al atleta. 

        Una vez que domines estos conceptos, vas a poder identificar el funcionamiento de tu cliente y proponerle el trayecto deportivo que le conviene.

        Como parte de las herramientas de preparación mental, ahora utilizarás la herramienta Motivación. Con esta, puedes hacer el seguimiento de las curvas de motivación y saber de cuál persona encargarse particularmente o si todo va bien.

        La preparación mental: ¿cómo?

        Los ejercicios de preparación mental, las rutinas, pueden realizarse antes o durante una sesión deportiva, pero también en momentos cotidianos como en la escuela o en el trabajo. 

        La rutina debe construirse de una manera muy precisa y ordenada:

        1. Enunciar al marcador
        2. Visualizar
        3. Distenderse

        Se trata de un ejercicio mental: nos preparamos mentalmente como nos preparamos físicamente. Durante una sesión, vas a elaborar esta rutina con la persona. Luego ella la repetirá, muy a menudo, en todas partes. 

        La rutina funciona a partir del momento en que se vuelve mecánica. Se trata de eso a lo que denominamos anclaje. El cerebro graba la secuencia y la lleva a cabo tan pronto como sea llamada.

        Al inicio esto requiere un esfuerzo, luego la hacemos aparecer y desarrollarse de forma automática. Sin embargo, establecer una rutina toma tiempo y requiere perseverancia.

        La preparación mental es acompañar a tu deportista en sus necesidades propias, con herramientas poderosas, que le permitirán lograr sus objetivos manteniendo una alta motivación en todas las circunstancias. Aprender y dominar estas herramientas resulta, entonces, esencial.

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